Promesas De Sangre

¡¡Bienvenidos a Promesas De Sangre!!







Un Angel Caido, un mortal y un Demonio, enredados en el triangulo amoroso mas sobrenatural, que te arrastrara con ellos al infierno.







¡¡Bendiciones Oscuras!!



lunes, 6 de junio de 2011

Capitulo 17: 
Torcida Realidad.
"Nunca me di cuenta... cuando perdí la realidad."

Como en una pesadilla salí corriendo y gritando del lugar. Llegue a casa cerré puertas y ventanas y me enterré entre las almohadas de mi cama. Imágenes terrorificas aparecían en mi mente. Escuchaba terribles gritos que solo exostian en mi imaginación, era como la peor pesadilla que había tenido en toda mi vida. sentía el calor del infierno en mis brazos, veía el fulgor de las llamas detrás de los parpados, podía oler el humo con olor a azufre que despedían. Era difícil respirar. Los rostros de los demonios aparecían una y otra ves en mi mente, como un vídeo que se repetía infinitamente. Todo aquello que había aprendido en la clase de demonología, se hacia presente. Me era imposible gritar, la garganta se me había cerrado. estaba asfixiándome. Sentí la desesperación de no poder respirar. Los pulmones me ardían, los ojos me lloraba. Me estaba muriendo.
De repente...  todo acabo. El aire entro de nuevo a mis pulmones. Me tranquilice. Un fuerte zumbido me martirizaba las orejas. Abrí los ojos poco a poco. Una figura borrosa se planto frente a mi. Tarde un segundo en comprender que el fuerte zumbido provenía de la garganta de mi hermana, quien me gritaba para que despertara.
La luz que entraba de la ventana me decía que ya era tarde, y que debía prepararme para ir al instituto.
-¿Kate, estas bien?
-¿Katlyn?- dijo mi hermano pequeño al entrar en la habitación y verme tirada en el piso, a los pies de Liza.
-!Dios mio! Hija ¿Que a ocurrido?- entro exigiendo mi madre.
-Pequeña torpe.- fue lo único que musito mi hermano mayor.
Diana, por su parte, solo movió la cabeza de un lado a otro.
-No ah ocurrido nada grave. estoy bien.-dije para tranquilizarlos a todos.
-Kate, esto no esta bien. Te estabas asfixiando en un sueño.- alego Liza.
-Bueno, a mi me parece que no era un sueño, sino una pesadilla. Jajajaja.- se burlo Ernesto.
-Basta ya.- ordeno mama.-Ernesto, lleva a Kevin a desayunar. Liza, ayuda a tu hermana. Diana... ¿Diana donde estas?
Diana se había fugado antes de que alguien mas la viera. Debía darse prisa si no quería perder su puesto junto a Jean en la clase de física.
Liz me ayudo a levantarme y estuvo al pendiente de mi todo el rato hasta que estuve lista para irnos.

En la escuela...
Había descuidado demaciado mi vida social fuera de la escuela de inmortales. Ahora que me daba cuenta, no tenia ni un solo amigo. En la cafetería por lo regular me la pasaba leyendo libros sobre ángeles o estudiando un poco mas sobre el evangelio. Ya nadie se acercaba a mi. Ni siquiera mi hermana. Había descubierto que Liza ahora prefería juntarse con las hermanas infierno a quedarse conmigo. Era obvio, debía de haberme dado cuenta antes, pero no lo hice. Lo había perdido todo en el mundo humano. Claro que no es que tuviera demaciado. En realidad, mi vida fuera de este lugar era aun mas agradable. Sobretodo por las pesadillas. Cuando llegaba a quedarme dormida en el instituto de inmortales, mis sueños siempre eran pacíficos, aquí en la tierra siempre tenia pesadillas. Debía de haber algún modo de quedarme en aquel lugar para siempre. 
Si, la había y yo conocía muy bien esa única forma.

En Ellerton High...
-Quiero obtener mis alas.- dije sin rodeos.
Deamen tan solo me miro como si se me hubiera safado un tornillo.
-¿Que?
-Ya me oíste. Quiero obtener mis alas.-repetí.- Y que sea lo mas rápido posible.
-No. Kate, sabes que no es así como funciona.-trato de explicarme.- Se lleva acabo todo un proseso de maduración, no puedes pedir tus alas y simplemente tenerlas.
Me quede allí parada. Como si no hubiera entendido ni una sola palabra de lo que el me decía.
-Pues has que suceda. Tu obtubiste las tuyas.-insistí.
-No las obtuve de un día para otro.-replico.
-¿Entonces como?-pregunte.
-Esto suele llevar años, Kate. Mas un en tu caso. Eres una inmediadora, naciste para ser humana, no un ángel.- insistió en convencerme.
-Entonces ayudame. Quiero quedarme aquí. Para siempre.- admití.
-Así que de eso se trata.-dijo y suspiro como quien ya esta cansado de pelear con un niño pequeño que solo hace una rabieta. En realidad eso es lo que yo pretendía, hacer una rabieta de tamaño descomunal, armar todo un alboroto hasta que, Damen, al fin cediera.
-Las cosas no son así, Kate. Tu no perteneses a este mundo y esta fuera de mi control. No puedo ayudarte. -se rindió.-Ten paciencia.
Lo mire enfurecida, con lágrimas en los ojos, esperaba que el pudiera hacer algo bueno por mi, pero en realidad el nunca haría nada. Yo no le importaba. entonces lo comprendi. El no deseaba ayudarme por que no me quería aquí. ¿Pero entonces para que me había traído?
-¡Bien!- grite enfurecida.- Si tu no me ayudas, entonces pediré ayuda a los demonios. Obtendré mis cuernos mas rápido de lo que crees.
-¡NO! Kate, esa no es una salida. ¡KATE!
Pero ya era demaciado tarde, había atravesado el portal hacia mi mundo. Un lugar en el que el no podía entrar sin renunciar a sus alas, al menos por un corto tiempo. Pero él así lo prefería. Igual que yo.

En el mundo humano...

-Hola, hermosa.-saludo Caleb desde la entrada.
Había olvidado por completo que teníamos una cita esta noche.
Me había vestido lo mas rápido que había podido y había bajado las escaleras como una exhalacion.
-Yo.. lo siento, Calebtuve tiempo de arreglarme como debería.-me disculpe.
Llevaba puesto un pantalón de mesclilla una camisa sin tirantes negra y mis ya muy viejos converse negros. No era la vestimenta perfecta para la cita de mis sueños, pero al menos me veía bien.
-¿De que hablas? Estas bellista.-dijo él, casi aullándolo.
-¿Hablas enserio?- dije ya un poco colorada.
-Ves eso es justo lo que te faltaba, un poco de color en las mejillas. Ahora si, perfecta.- juraría que no podía sonrojarme mas... hasta que dijo:
-Ningún otro chico podría tener una novia mas hermosa.
Y entonces sentí que me desmayaba.

El trayecto en auto fue largo. todo el rato nos la pasamos escuchando buenas canciones de paramore y My Chemical Romance. El estéreo estaba a todo volumen y nuestras voces-cantando a todo pulmón- apenas y se distinguían sobre las guitarras y la batería.
El resto del camino fue casi lo mismo, a excepción de las pausas que dábamos para contar un poco mas de nuestra historia. Descubrí que Caleb había aprendido mucho de sus clases de Demonología. Sabia hablar mas de 11 lenguas distintas, incluidas algunas ya extintas. 
Estando junto a el mi vida estaba completa. Era la clase de chico que solo te encuentras una vez en la vida, y que comparte tanto contigo que parecería estar echo para ti. Caleb era mi chico ideal. Tanta perfección, incluso era difícil de creer.

Caleb se estaciono junto a la carretera. Supuse que el resto del trayecto lo haríamos a pies, pero eso fue antes de ver la hermosa cabaña que había escondida entre los arboles. Por fuera parecía como cualquier otra cabaña, solo que un poco mas grande, pero por dentro era todo lo contrario. parecíamos estar dentro de una mancion en Los Ángeles en lugar del diminuto Bosque de Magic Springs. 
-Wow!! Caleb no me mal interpretes, tienes una...-dude un poco en el termino del lugar-cabaña preciosa, pero... creí que iríamos al cine.
-Tu me dejaste escoger el lugar al que iríamos ¿no es cierto?
-Si, pero... 
-Además, no es este precisamente el lugar. Tendremos que atravesar un pequeño portal.- me dijo, mientras había una puerta en la pared. El portal era igual a los otros que había visto. Era parecido a un agujero negro, con un pequeño torbellino en el centro. Capaz de transportarte a cualquier parte del mundo. Soné con China, Francia, Alemania, Hawaii.. cualquier parte... Con Caleb, todo era posible.
-¿A donde vamos, exactamente?
-Eso, mi ladie, es una sorpresa.
Sin hacer mas preguntas lo seguí a través del portal, pero al llegar a nuestro destino... las cosas fueron muy diferentes de mis sueños....

El lugar estaba completamente oscuro. No podía ver ni una sola sombra. todo era oscuridad a mi alrededor. Tenia miedo. Los fantasmas de mi pasado, las siluetas de aquellos hombres que habían acecinado a mis verdaderos padres... las caras de los demonios, el fuego quemando su carne, las llamas a punto de alcanzarme... No podía soportarlo, no otra vez. 
-Caleb.
-¿Caleb?
-¡CALEB!
No hubo respuesta.
Busque a tientas su cuerpo, pero no encontré nada. Segui gritando su nombre hasta que las lágrimas me formaron un nudo en la ya desgarrada garganta. Me tire en el piso y me hice un ovillo mientras seguía llorando de desesperacion y de miedo. Necesitaba a Caleb. ¿Por que me había abandonado? ¿Acaso este no era el lugar a donde debíamos llegar? ¿A caso no habíamos separado en el camino y yo me había perdido en algún otro lugar? ¿Me había quedado encerrada en el agujero negro que prometía llevarme a la mejor noche de mi vida? 
Ignore el dolor en mi garganta y seguí gritando... esta vez... el nombre de Damen.
Por mas que llore, grite y suplique, nadie llegaba rescatarme. Moriría aquí. Sola. Esta era mi realidad. Nunca ni en el cielo ni el infierno. Nunca un ángel ni un demonio. Nunca humana ni inmortal. Nunca... Esta era mi torcida realidad.

De repente, vi una luz encenderse. Justo sobre mi, cual si fuera la luz de un escenario. El reflector se posaba y abarcaba todo mi cuerpo enroscado. El sonido de unos aplausos inundo mis oídos, acompañado con unas risitas que parecían venir de la oscuridad.
poco a poco mis ojos se fueron adecuando a la oscuridad y pude ver de quien se trataba.
-Magnifica actuación. se veía tan... patética.- exclamo Tess y siguió aplaudiendo aun con mas entusiasmo.
-Casi derramo una lágrima. Fue tan devastadoramente... desgraciada. ¿No crees hermana?- se mofo Rachel.
-Por supuesto, Reach, casi me rompe el corazón- dijo con una expresión de fingida tristesa que enseguida cambio por otra de burla.- si es que hubiera tenido uno.
Las dos estallaron en risas.
A mi no me importaba cuanto se burlaran de mi. Había recobrado la compostura, aunque las lágrimas seguían resbalando por mis mejillas. Tenia asuntos mas importantes de cuales preocuparme.
-¿En donde esta Caleb? 
Ellas se miraron la una a la otra y después siguieron riendo.
-¿Que le hicieron malditas perras infernales?- brame.
-Descuida, preciosa. El esta a salvo.
-Por ahora. ¿Divirtamonos un rato quieres, Tess?
-Esa idea me gusta.- y solo después de chasquear los dedos escuche el grito agonizante de Caleb.
-¡CALEB!
-Oh y espera a escuchar esto.-dijo Rachel.
Un sonido como de piel desgorrándose un liquido goteando algo parecido a un hueso romperse y otro grito aun mas agonizante que el primero. Se me revolvio el estomago. Tenia nauseas. Caleb no paraba de llorar gritar y agonizar en dondequiera que estuviera. Las lágrimas volvieron a inundar mis ojos. No podía hacer nada para salvarle. Solo gemía su nombre en gritos esperando que no le hubieran hecho demaciado daño. Falsas esperanzas mi realidad era otra totalmente diferente.
-Dejenlo en paz.- dije llena de rabia.-No lo lastimen. 
Otro grito, otro desgarre, otro hueso roto. Ya no lo soportaba.
-Dejenlo. No lo lastimen mas. Hagan me lo que quieran pero no le hagan mas daño. No lo lastimen, por favor.- mi voz fue bajando de tono hasta convertirse en un susurro apenas audible.
En ese momento los gritos cesaron. ¿Abria funcionado? Y si era así ¿Que planeaban hacerme?
-¿Lastimarlo?- dijo Tess y pequeñas arrugas se extendieron por su frente, debajo de los cuernos.
-¿Porque habríamos de lastimar a nuestro propio maniquí?- pregunto Rachel.
¿Maniqui?
-Vamos, Caleb, ven aquí. ¿O debería decir... Charlie?
Un chico con el aspecto de Caleb pero con ropa totalmente distinta y una exprecion de estupidez se presento frente a nosotras. Sus ojos no se levantaron del game boy que tenia entre las manos. No parecía ser el mismo.
-¿Caleb?
-Shhh!! Silencio, estoy a punto de pasar de nivel.- dijo el chico.
Ese no era Caleb, no podía serlo. Su mirada perdida, esa sensación de como quien pierde a alguien me envargo, me sumió en la deseperacion, pero me negaba a creerlo el no era Caleb.
-El no es Caleb. ¿En donde esta el?- exigí.
-Aquí lo tienes.
-Justo frente a tus ojos.
Tess  volvió a tronar los dedos. 
El chico levanto la cabeza y fijo la mirada en mi. De nuevo era el, mi Caleb. Su mirada estaba llena de amor por mi, su expresión, volvía a ser la misma. sus labios se despegaron y primero pronuncio mi nombre, acariciando cada silaba con amor, pero luego su exprecion cambio, no a como la del chico del game boy, sino, algo totalmente distinto. 
-Katlyn, no quiero volver a verte nunca mas. eres patética. Un fracaso. Eres repugnante. Te odio. Desaparece de mi vida para siempre.- dijo, como si de verdad lo sintiera. 
En ese momento escuche un nuevo chasquido y sus ojos volvieron al juego.
Ellas me habían estado manipulando. Habían creado al chico perfecto para mi y lo habían destruido frente a mis propios ojos. era peor que verlo muerto. 
-Caleb.-dije en un susurro, a modo de despedida del hombre a quien amaba.
-Su nombre real es Charlie Dummyner. Este patético chico de aquí le vendió su alma al diablo por conseguir entradas para un concierto... ah si, y el game boy.- me explico Tess.
Me quede sin palabras. Solo podía quedarme ahí, observando al chico que un día fue quien ame, y que en realidad solo era un maniquí, un títere, un engaño.
-Son unas malditas hijas del infierno.
-Hay muchísimas gracias.- acepto Rachel.
-Pero no nos des todo el crédito a nosotras. Después de todo la idea fue de Justin.-termino Tess.
Justin  apareció desde detrás de ellas. No dijo palabra alguna, ni siquiera para defenderse. 
-¿Justin?
Nada.
Lo que decían ellas era verdad. El me había traicionado.
Yo había perdido a Caleb, a mi mejor amigo, a mi familia, mi dignidad.
Ya no me quedaba nada mas que perder.
Me tire en el suelo esperando que hicieran lo que se suponía que planeaban.
Tal vez me matarían. Tal vez me harían un demonio. No estaba segura.
Pero si estaba segura, de que esta... era mi torcida realidad.

Continuara...




miércoles, 18 de mayo de 2011

Capitulo 16:
Entre lo real y lo irreal
"Por que se que solo veo lo que quiero ver."

Con cada noche que pasaba, me enamoraba mas de Caleb. En todos sus aspectos. Adoraba al Caleb que me esperaba fuera de la escuela cada noche y me saludaba con un apretón de manos y un beso en la mejilla. Respetaba al Caleb que me regañaba cuando mis movimientos de pelea y la forma de sostener las armas no eran las correctas. Estimaba al Caleb a quien podía confiarle todos y cada uno de mis secretos, de quien recibía apoyo y comprencion.  Pero sobretodo, amaba al Caleb que me protegía de todos los daños a mi alrededor, ese mismo Caleb que con sus manos era capas de detener una flecha antes que pudiera siquiera rasgar mi uniforme, ese que siempre actuaba como el chico perfecto. Tal ves, incluso demaciado perfecto.
Con el paso del tiempo, mi relación con el mundo de los inmortales era mas estrecho, esperaba con ansias a que las noches llegaran para poder escapar a mi mundo de ensoñaciones con ángeles y demonios. este mundo era algo asi como un Alicia al país de las maravillas demaciado gótico como para ser un cuento infantil.
-Oye, Kate.- me llama Caleb después del entrenamiento. Estoy a punto de salir del gimnasio, cuando me toma por la cintura y me abraza en sus fuertes brazos.
-¿que pasa Caleb?-pregunto riendo nerviosamente.
-¿Te gustaría salir conmigo... en el mundo mortal?-pregunta.
-¿Una cita en el mundo mortal?
-Si. Podríamos ir al cine, o un restaurante, lo que tu quieras.-trata de persuadirme.
-Suena bien.-digo mirándolo a los ojos.
De repente lo siento, siento la energia fluyendo entre nosotros. El me estrecha mas entre sus brazos y yo le paso los mios por el cuello. Nos acercamos poco a poco. Siento pequeñas punzadas en los labios. Mis mejillas arden coloradas. Veo el brillo en sus ojos, se que me besara, esta a punto de hacerlo y de pronto... Nada.
Se separa de mi como si fuera una cruz de plata en la palma de un demonio de alta categoría. Sus ojos se apagan. Me mira como si le extrañara verme ahí, como si no me reconociera. Siento temor al preguntarme lo que estará surcando en su mente. Da unos pasos ciegos pero seguros hacia atrás. Su vista no solo se enfoca en mi, sino en todo a su alrededor, como si fuera alguien diferente. Todo el amor que antes había en su mirada se esfuma y solo deja un destello de intuición y de amargura. Pero pronto toda aquella escena termina.
Caleb sacude la cabeza como tratando de disiparse una mala idea y se acerca a mi de nueva cuenta. Me rodea, esta ves mas seguro y mas deprisa, se acerca, sus labios. Sus labios rozan los míos, al principio con suavidad  pero el beso va ganando intensidad conforme yo pierdo el aliento, es agresivo y delicado. Siento como toda la sangre sube hasta mi cara. Siento mis manos, sujetarse a su playera y arrugarla en los puños, siento las de el, enredándose en mi espalda. Pronto todo lo que siento es el... no hay nada mas. El, yo y el fuego que nos rodea.
Caleb se separa un poco y me mira a los ojos con una sonrisa ancha en los labios. No puedo evitar devolvérsela, al igual que el beso, pero esta vez solo se trata de el fin. Un pequeño roce.
-Sábado en la mañana?
-Ahí te veré.- sonrió y me alejo cruzando la puerta y dirigiéndome hacia el portal que me llevara hacia mi hogar.
Atravieso el jardín en un santiamén y entro en las instalaciones del colegio para llegar a la puerta principal. entro en el corredor y al cruzar la puerta me encuentro con la sombra, una sombra que reconozco inmediatamente. Sigo caminando ignorando su parecencia, ni siquiera me molesto en dirigirle una mirada... hasta que habla.
-No sabes lo que haces. No sabes en que te estas metiendo,Kate.-dice con voz ronca.-No sabes lo que es ese chico. No sabes quien es.
-¿Y tu si, Damen?- le digo y continuo caminando.
-O.... tal ves si lo sabes.-me detengo y clavo la mirada en su sombra.-Abre los ojos, Kate, deja de mentirte. Seguro sabes lo que es.

Las palabras de Damen se quedan en mi cabeza rondando ideas esparciendo venenos. ¿Que es Caleb, en realidad? No se lo que es. Todos los inmediadores siempre tienen un lado al que están mas apegados que a otro. Por eso es que uno de mis amigos tiene dos marcas en su espalda, cual si fueran alas, y el otro un par de pequeños cuernos en la frente. Pero Cale es diferente. El no tiene ninguna marca, no tiene cuernos, alas, ni un gafete, ahora que lo pienso. Es como si en realidad el no existiera dentro del instituto. ahora que lo pensaba, nunca lo había visto dentro de la escuela, ni en ninguna de mis clases. ¿En donde se metía todo el día? ¿Acaso era ya un graduado? ¿Y que se suponía que hicieran los graduados?¿Se suponía que actuaban como maestros o guías? Tal ves era eso. Por eso mismo Damen seguía aqui, por eso debía estar aun también Caleb. Pero debia preguntárselo, había tantas preguntas aun sin responder. Y la actitud que había tenido en el gimnasio, no hacia sino poner aun mas en duda a mi mente, ya asaltada por las preguntas.
Debía saber en realidad que era Caleb. No podía solamente seguir ignorando todos aquellos extraños comportamientos que el tenia. No podía seguir viendo solo lo que quería ver...

Continuara...


lunes, 9 de mayo de 2011

Capitulo 15:Nuevo Destino
¿Que tan difícil es adaptarse a un nuevo destino? No tienes ni idea.

Alec y Felix se ofrecieron a entrenarme después de clases. Ya había elegido mi arma, una que ya había aprendido a manipular unos cuantos años atrás. 
-¿Como aprendes tan rápido?- pregunta Felix mientras mi flecha da justo en el centro de la diana, una vez mas.
-Practicaba junto con mi hermano mayor hace un par de años.-digo tomando otra flecha y apuntando, esta ves, por encima de la cabeza de Alec.
-Parece que no perdías el tiempo.- me alaga el chico, al ver que mi flecha pasa volando apenas centímetros arriba de la rubia cabellera de Alec, quien me dirige una mirada acecina.
-Creo que es suficiente por hoy.-grita el chico, a quien casi atravieso.-Detengámonos antes de que lastimes a alguien. 
-Jamas lo haría.-digo en tono indignado, aunque se que solo ah sido una broma.
Los chicos enseguida lo entienden y se echan a reír a carcajadas.
-Vayamos a comer.- ofrece Felix. 


-¿Que hay de mi familia? Me dijeron que podría verlos cada día por la mañana.- pregunto removiendo  los vegetales por todo el plato.
-No te preocupes, pronto los veras.- me tranquiliza Felix.
-Eso me dijeron ayer en la noche.
Alec y Felix intercambian unas miradas justo antes de responder:
-El tiempo transcurre diferente aquí, Kate.-comienza Alec.
-Un dia aquí, pueden ser horas allá.-termina Felix.
-Hey, colegas!!!-interrumpe un chico que atraviesa las puertas del comedor.
Me pregunto quien podrá ser y que estará haciendo aquí, pues, que yo sepa el instituto ya esta vacío a excepción de nosotros.
-Hey!!!- responden  los chicos al unisono.
El chico es alto, de espalda ancha y brazos fuertes, pero no mas fuerte que Felix, sus ojos son de un dulce color avellana y su tez... bueno, no es pálida, como parece ser la de la mayoría de los chicos de este lugar, pero tampoco es tan morena. Es... perfecta. Y cuando se acerca a mi, puedo percibir el olor de la colonia que se ah puesto hace poco. El, apenas y repara en mi cuando se sienta a lado de Alec.
-Eh, chicos, no pensaba encontrarlos aquí tan tarde.-dice mientras despeina al pequeño chico rubio.
-Bueno, hemos tenido un poco de tarea extra.- dice Felix, señalándome con un ligero movimiento de cabeza.
-Pero no ha sido tan difícil, en realidad es muy buena.-dice Alec.
-Ah!! Con que esta es la hermosa chica de la que me hablaron.-dice el chico.-Hola, mi nombre es Caleb.
Estrecho la mano que me ofrece, y al contacto una ola de paz me inunda rápidamente. 
-Este payaso de aquí me estado hablando mucho de ti, Kate.-dice señalando a Alec, quien a su lado parece un niño.
-Ahm... pues a mi no me han hablado nada de ti.-le digo, sin ánimos de ser grosera.
-Oh, pues... veras, yo soi quien se encargo de juntar a estos dos y de enseñarles todo lo que saben.-dice acercando su silla a mi.
-Bueno pues, has hecho un muí buen trabajo.-lo felicito.
-Es todo un cumplido viniendo de una chica tan linda.- al oírlo me pongo como un tomate.
-Uhm.. Gracias.
-Eh, colegas, es hora de irnos. debemos llevar a Kate a su casa para que duerma un poco.- recuerda Alec.
-El chico tiene razón Caleb, aunque aun le quedan unas horas mas para que amanezca en el mundo de los mortales.- combina Felix.
-Eso no sera un problema, la llevare yo.- se ofrece Caleb y yo creo que no puedo ponerme mas colorada.
-Tal ves deba acompañarte, no crees? Ya sabes, para mayor seguridad.-propone Alec.
-Tonterías, yo puedo cuidarnos solo, chico. Ademas, ha sido un día largo, deberías dormir un poco.
Alec comienza a quejarse, pero al final no hace nada mas que irse tras Felix, cual niño pequeño.
No puedo evitar sentirme bien a lado de Caleb, es como una energía que nunca antes había sentido. Al llegar a casa le pido que me acompañe unos minutos mas, y el acepta. Comienza a hablarme de su vida, de como perdió a su familia entre una guerra de Ángeles contra demonios, y como ahora el luchaba por mantener la paz, al menos en el mundo mortal. Me hablo de la pequeña casa que compartía con los demás chicos, que resultaba no estar muy lejos de donde vivía. No pude evitar enamorarme de el esa noche, y cuando llego la mañana, solo esperaba a que se hiciera de noche, para volver a verlo. Como si fuera un sueño solamente. No podía dejar de pensar en el. Si debía aceptar un nuevo destino, a lado de Caleb, todo seria mas fácil. 


lunes, 25 de abril de 2011

Cap. 14: A través de tus ojos.
"Ojos, ventanas del alma, muestran lo que el corazon calla"

Se levanto lo mas silenciosamente que pudo a tomar un vaso de agua. Sin importar cuan silencioso tratara de ser, yo ya llevaba despierta mas de una hora. Aunque me negaba a hablar con alguno de los chicos y por eso prefería hacerme la inconsciente.
-¿Ya despertó?- dijo el chico de la voz gruesa. Hacia la misma pregunta cada 15 minutos desde que me habían traído aquí.
-Aun no.-respondió el chico que me vigilaba.
Ambos salieron de la habitacion hablando en susurros que me era dificil desifrar. Me dieron la libertad de hechar una ojeada mas al lugar. Solo habia tenido la oportunidad de examinarlo una vez. Alguien habia telefoneado a los chicos y ellos habian corrido olvidandose momentaneamente de mi. Abri los ojos y los talle con la manga de mi sueter. el techo era de color rojo y las paredes de color verde pistache. Que mala convinacion de colores. Desde las esquinas del techo me observavan diminutas arañas. yo estaba recostada sobre un camastro de madera. No habia mas muebles que un pequeño sofa y un escritorio. Me pregunte quien viviria en un lugar tan austero como este.

El chico entre de nuevo y me descubrio fisgoneando atraves del cabello que me caia sobre la cara.
-Hola.-dijo con voz suave.
Yo no le respondi.
-Hola.-intento de nuevo.-Me llamo Ben. ¿Cual es tu nombre?
No abri la boca. Pero mi estomago protesto por el hambre que hasta hace unos segundos no sentia.
-Ya se.- dijo y volvio a salir de la habitacion.
No tardo mucho en regresar con una manzana que se veia realmente apetitosa.
Se sento en la orilla de la cama y me extendi su mano.
-Anda, tomala.- me dijo.
Mi estomago rogaba por algo de comer, pero mi mente fue mas rapido y me hiso darme cuenta de la situacion en la que estaba.
¿Que no era conciderado justamente ese, como el fruto prohibido? ¿Que no estaba yo en una escuela para Angeles y DEMONIOS? ¿Podia confiar lo suficiente en estos sujetos como para tomarla manzana?
No, no podia. Pegue la espalda lo mas que pude a la pared y flexione las piernas para alejarme de el.

-Alejate de mi.- grite.
-Calmate no te hare daño.-me tranquilizo.
Por desgracia mi grito atrajo la atencion del otro chico haciendo que viniera y me hisiera sentir menos segura y mas incomoda.
-Al fin despiertas.- dijo encaminandose hacia mi.
El otro chico se levanto y se acerco a la ventana que yo aun no habia notado. Habrio las persianas y pude verle el rostro. Su cabello era rubio y su piel de un color palido, tenia dos pequeños cuernos el na frente y varias marcas en los brazos, al igual que tatuajes, que se extendian hasta su cuello. El otro hombre era mas corpulento que el primero, que era bastante musculoso. Tenia la mandibula cuadrada y los ojos de color negro. El tambien tenia los tatuajes, solo que los de este eran un poco mas marcados y se recorrian por un lado de su cara. Su cabello era negro y risado. En el brazo derecho, algunas partes eran mas rosadas que otras, mas claras, me di cuenta despues de que eran cicatrizes de quemaduras.
-Luchar contra un Demonio a mano limpia no siempre es buena idea.- me dijo al darse cuenta que lo examinaba.
-Tal vez debiste usar el extintor.- bromeo el chico rubio.
-Quienes son?- dije, mi voz sono dura, no asustada, como en realidad me sentia.
-No te haremos daño. Lo prometo.- me contesto el chico de la ventana.
-Eso no reponde a mi pregunta.
El chico frente a mi, lanzo un largo suspiro antes de reponder.
-El es Alec, yo soy Felix. Somos los inmediadores.
-¿Que?Crei que yo era la ultima.-dije sorprendida.
-Nosotros pensamos lo mismo al principio, pero ya vez que no.- dijo Alec acercandose.
-Somos tres, por ahora, y tenemos la mision de mantener el orden entre Angeles y Demonios.- explico Felix.
-Como se supone que haremos eso?- dije y me le quede mirando de nuevo a las cicatrizes.- Sin resultar heridos.
-Con ayuda de esto.-Alec arrastraba un pesado baúl hasta mis pies.
Al abrirlo me sorprendi de ver tantas armas en el mismo lugar. Ballestas, espadas, frascos de agua bendita, dagas, lanzas, flechas y arcos, pistolas, estacas, latigos... era hermoso sin duda. Lo primero que tome fue un arco, esta seria mi nueva arma, sigilosa y agil. si este era mi destino yo lo seguiria, ahora que sabia para que me habian traido aqui. Pero en un momento, mi mente me llevo a un lugar que creia olvidado, muerto, pasado... me prengunte ¿Que pasaria ahora con mi familia y mis amigos? ¿Con Liza, con Lucas, con mis padres?
En mis ojos debio reflejarse la nostalgia y la tristesa, porque en ese momento, Alec me tiro la manzana a la cabeza y cerro el baul ante mi.
-Come, e intenta descanzar un rato.-me dijo mientras el fortachon de Felix salia por la puerta. Se acerco y me di un abraso, pego sus labios a mi oreja sin soltarme.-Y no te preocupes por tu familia, la volveras a ver.
Yo a mi ves pude ver en sus ojos que el tambien extrañaba a su familia, pero que los habia perdido hace mucho tiempo atras, que un sufria, pero en silencio.
Esos ojos de nostalgia, sufrimiento, precupacion, sin duda eran los ojos de un Angel ¿entonces porque sobresalian esos cuernos de su frente? Si alguien me hubiera preguntado a mi, sin pensarlo hubiera dicho que el parecia mas un Angel que un Demonio. ¿Pero que podia saber yo? Me habia quivocado respecto a Justin y tambien con Damen. eran unos traidores. Uno me habia ocultado que era un Demonio, mientras que el otro me hbai engañado para traerme aqui. Ya no podia confiar en nadie, otra vez estava sola. Esta vez, mas que nunca.

Continuara...


sábado, 9 de abril de 2011

Capitulo 13: Alma sucia
"Un alma se vuelve sucia cuando se traiciona a si misma."

La clase de Manipulación de las mentes fue todo, menos lo que yo esperaba. Esperaba poder aprender a leer la mente de Damen o quiza tan solo a echar un vistazo en la mente de algún otro, pero no fue así. 
El profesor, frente al pizarron, comentaba sobre la existencia de algunos ángeles que habian usado sus dones de manipulación para hacer a los humanos cometer actos malvados. Estos angeles fueron desterrados del paraíso y mandados al infierno, pero ellos se revelaron y asi fue como surgieron los ángeles caídos. Claro que esta no era la historia del cielo contra el infierno, por lo tanto seguimos con la clase de manipulación. 
Mientras el profesor leia el libro que sostenia en las manos, esperando que nosotros hicieramos lo mismom, yo me concrete a mirar sus alas. No era algo que uno pudiera disimular. Era como si trageran un gran grano en la cara, del tamaño del Everest. Saben que no debes mirar, pero al mismo tiempo no puedes dejar de hacerlo.
Sus alas eran de color blanco, como la de la mayoria de los profesores que habia tenido hasta ahora. Eran de apariencia suabe, como el algodon. Sentia el deseo de tocarlas y pegarlas a mi rostro.
Por un momento mi mente conspiro contra mi, trayendome una imagen de mi acariciando las alas de Damen, pero no solo eso, sino, tambien besandolo.
No podia hacerlo, no solo porque estaba enfadada con el, sino porque era un angel, quien sabe cuantos años mas que yo tendria y sobre todo, el era mi profesor.

En la cafeteria...
Una chica llamada Luz se acerco a mi en el corredor cuando saliamos de la ultima clase. Me guio hasta el comedro y me invito algo de comer, pues yo no habia llevado dinero.

-¿ya decidiste que es lo que quieres ser?- me pregunto, con la vista fija en mi rostro.
-No, aun no. ¿Tú ya?
-Lo cierto es que no. Mi madre quiere que sea un gran Angel, como lo fueron ella y mi padre, pero no lo se. Supongo que el Consejo tiene la ultima palabra.- dijo.
-¿El... Consejo?- pregunte confundida.
-Si. El Consejo se encarga de elegir el camino que seguiras, o, en caso de que ya lo hayas elegido, se encarga de aprovarlo.- explico.

Bien, al menos no tenia por que preocuparme el hecho de querer ser un angel o un demonio.

-Y ¿has encontrado algun chico que te guste?- pregunto.
-No, hasta ahora no.
-Bueno, pero aun no has visto ni a la mitad de los chicos de la escuela.
En ese momento vi entre la multitud de inmortales una cara conocida. El ya familiar andar de las piernas, el sonido de su vos que me llegaba desde donde el se encontraba y el cabello rubio.
-¡JUSTIN!- grite.
En ese instante el volteo la mirada hacia mi y una ancha sonrisa le ilumino el rostro.
Mis manos y mis piernas reaccionaron antes que mi cabeza, y sin saber como, ya estaba corriendo en su direccion. EL hacia lo mismo.
Antes de pasarle los brazos por el cuello, repare en la insignia del pecho.
"DEMONIO"
Se leia en letras grandes, negras y claras sobre el broche de oro de su pecho. Me detuve en seco a pocos sentimetros de su cuerpo. El noto la rigides de mi cuerpo y se detuvo antes de abrasarme. 
-¿Kate?- dijo confundido.
No podia dejar de ver la insignia. Un demonio, mi mejor amigo siempre habia sido un demonio. Ahora podia entender por que lo habia besado aquella vez. Aun sintiendome tan insegura a su lado aquel  dia, aun sabiendo que lo que hacia estaba mal, que heria a muchas personas, aun con todo eso, me habia convencido de hacerlo. Como todo un exérto en manipulacion mental.
Justin siguio la direccion de mi mirada hasta su pecho y fue como si un foco se hubiera encendido. El se dio cuenta de lo que surcaba por mi mente y comenso a dar escusas.
-Kate, no... yo no....- se quedo sin palabras.
-No, no, dejalo, esta bien... yo...
Sali corriendo sin terminar la frase, por que no sabia que mas decirle. Podia haber dicho" no te preocupes esta bien, estoy bien." pero eso no era verdad. 
Corria como loca sin saber exactamente hacia donde, solo pensaba en alejarme de alli lo mas rapido posible, en alejar esos pensamientos que me amargaban el alma y la volvian tan sucia.


En los pasillos de Ellerthon...
Despues de un rato de no parar de correr mis piernas me pedian, no, me rogaban parar, pero al mimo tiempo no reaccionaban cuando les ordenaba detenerse. Los pulmones me quemaban horriblemente. Habia pasado corriento por todo el patio y los jardines del rededor hasta llegar al edificio norte. En cuanto vi la gran edificacion abandonada no lo dude y entre a buscar resguardo. Las lagrimas me llenaban los ojos y me nublaban la vista, el cabello despeinado me caia en la cara cual cascada. No me habia dado cuenta de que habia estado sollozando y gritando hasta que la garganta me ardio.
De repente algo duro me golpeo la cara y me hiso retroceder y caer al frio suelo de marmol, deteniendo mi loca y frenetica huida. Senti el dolor en la espalda, en la cabeza al chocar con el piso y senti las piernas entumecidas, pero no me movi ni un centimetro, estaba muerta.
Las lagrimas apenas me dejaban ver y lo unico que lograba distinguir era una silueta masculina sobre mi cabeza, probablemente el chico contra quien habia chocado. El me hablaba, me pedia a gritos que respondiera o algo por el estilo, pues su vos era apenas un murmullo ajeno y mi cerebro no lograba procesar las palabras recibidas ni las que debia decir. 
De pronto, como un relampago, la idea vino a mi cabeza. Si se suponia que este edificio estaba abandonado ¿Con quien podria haberme encontrado? EN medio de la oscuridad, de escombros y restos de una epoca muy pasada. ¿Un demonio?¿Un angel? ¿
que podria ser esa criatur...

Kate callo en la inconciencia sin dejar completos sus pensamientos, mientras que la criatura la cargaba en brazos y se la llebaba consigo. Al fin habia encontrado a quien por tannto tiempo estubo esperando. La chica de la profecia habia llegado.

CONTINURA...

martes, 5 de abril de 2011

Misma historia, mismo blog... Nueva imagen...

Esperamos que te agrade la nueva imagen que adopto el blog... si desaes sugerir cambios solo dejalo como comentario bajo el video...

miércoles, 23 de marzo de 2011

Cpitulo 12(segunda parte):
¿Como callar lo que grita tu alma?
"Hay secretos que es mejor no saber, ni contar."

En ese momento el despertador sono y me obligo a abrir los ojos. No estaba segura si lo que habia pasado el dia anterior habia sido solo un sueño o si de verdad habia pasado. 
Me prepare para ir a la escuela y baje a desayunar, mis padres aun no regresaban de su viaje y mis hermanos   probablemente seguian dormidos. No es que me importara mucho en que calse de negocios estaban metidos mis padres, lo que me preocupaba era el hecho de que no se hubieran molestado siquiera en llamarme.

En la escuela...
Como de costubre, volvi a llegar tarde a la escuela y me sansionaron con una hora de castigo depues de clases. Por alguna razon no me tope con nadie conocido en todo el dia. Era como si toda la gente con la que alguna vez hubiera hablado o socialosado, vamos incluso a la que habia visto un par de veces por los corredores, hubiera desaparecido. Los profesores tampoco eran los mismos, y mis materias parecian tener algo diferente. Revise mi horario por si acaso.


Fragmentos de la vida  3
Historia Evangelica 3
Dones y Alas 1
Manipulacion de la mente 1
Relaciones sociales (mortales e inmortales) 3
Optativa uno:Cuernos y cola o Alas.
Optativa dos: Tridente o girnalda
Opativa tres: Mortal o Inmortal
CARONTES 1

¿Pero que clase de materias eran estas? debia de haberme equivocado de colegio, por que esto no era nada normal. Sali corriendo de la ultima clase que fue Dones y alas. Los pasillos, asi como los de mi ultimo colegio, estaban asta el tope de alumnos. Todos ellos con broches en los sueteres que decian Angel, en el caso de los chicos rubios y castaños, o Demonio, en el caso de los chicos pelirojos o de cabello negro.
Mire mi sueter, en el no habia broche alguno, y me pregunte si alguno de los chicos lo notaria. No me importaba. Hiba corriendo a tan alta velocidad que era imposible que siquiera pudieran fijarse en lo que traia puesto encima.
Dible la esquina y me encontre con la sala de conciertos (Teatro). Se encontraba vacio. Ni una sola alma se paseaba por aquellos lugares en horario de clases normales. Pero¿Que clases eran normales aqui? Aun no terminaba de entender como habia terminado en un lugar como este. ¿Acaso seguiria soñando? ¿Podria tratarse de una broma pesada? 
-Hola.
Esa voz me asusto y me hiso dar un saltito en el lugar en el que me encontraba. Dirigi la vista hacia el proceder del sonido. Una figura de espalda ancha y cuerpo bien torneado se encontraba sobre el ecenario. Pude ver claramente como dos hermosas alas sobresalian de su espalda. La figura se acerco un poco mas a la lus del reflector y pude verle la cara. Se trataba de Damen. No dude ni un solo segundo en bombardearlo con mis preguntas.
-¿Que rayos me hisiste? ¿En donde estoy? ¿Que es este lugar?¿Que haces tu aqui?¿Que es lo que soy en verdad? ¿Como es posible que sepas lo de las sombras?¿donde estan los demas chicos?¿y mis hermanos?.-gurade silencio un minuto para tomar aire y tranquilizarme.
De hecho hasta ese momento no me habia peratado de que las sombras ya no me seguian. Por una ves en mi vida estaba verdaderamente sola. Claro a excepcion de Damen, quien me miraba desde el ecenario con una sonrisa en el rostro.
El se hecho a reir al verme.
-¿que es tan gracioso?- pregunte molesta.
-Tu.- respondio con descaro.
Me di la vuelta y comence a abrir la puerta. No me importaba tener que enfrentarme a un monton de monstruos de alas y cuernos, mientras no estubiera aquiencerrada con el tonto pajaro mas grande del mundo. Y lo de grande lo decia por lo tonto, no por las alas.
-Espera.- me susurro al oido.
De un momento a otro ya me abracaba por la cintura para evitar mu huida.
-Entonces dime.- le ordene.
-De acuerdo.- dijo con los labios pegados a mi cabello.
Me lo quite de encima a empujones y me fui a sentar al las escaleras del ecenario.
-Quiero saberlo todo ahora.- pedi.
-Empezare con esto.- dijo señalando el lugar al rededor.- Estamos en Ellerthon high. Esta es una escuela especial para Angeles y Demonios. Aqui nos instruimos todos. Al final del curso te daran unas alas o en debido caso unos cuernos. El caso es, Kate, que tu aun eres una mortal. 
-Pero tu.. me llamaste ayer con otro nombre.- apunte.
-Cierto. eres la ultima de los inmediadores. Tu padre fue un demonio, tu madre un angel y te criaste en la tierrra, eso te obligo a ser una mortal. Pero cuando te gradues sera como una diosa. La mas hermosa si me lo preguntan.
 Claro, de nuevo trataba de seducirme, pero ahora no caeria en sus juegos. Estaba lo suficientemente roja por la ira para que pudiera sonrojarme mas por el cumplido.
-Continua.
-Podras seguir estudiando en tu antigua escuela, viendo a tu familia y saliendo con tus amigas. Pero por las noches tendras que venir a Ellerthon a adquirir tus conocimientos de la vida inmortal. Y otra cosa. - enseguida una sonrisa aun mayor le surco el rostro.-Soy tu nuevo profesor de Artes.
Me quede totalmente prepleja. ¿Mi nuevo profesor de artes? Ahora sabia porque era tan bueno en las obras de la escuela. Era un dios del dramatismo.
-Lindo, pero no. Solo soi un angel. Recien egresado de Ellerthon de hecho. Tal vez, algun dia puedas ser tan buena como yo... y si..tambien leemos las mentes. Lo aprenderas en tu clase de Manipulacion de las mentes, a la cual estas llegando tarde justo ahora. Sugiero que vayas volando.- dijo y se hecho a reir por su propio chideste.

Enfuruñada, camine a la clase que me tocaba y me sente en el pupitre que solia usar en historia y me resigne a mi nueva vida, como semi-inmortal.
Una nueva duda asalto mi mente. ¿Que seria yo?
¿Angel o Demonio?


Continuara...